• Posted on August 16, 2012

Documerica, fotografía ambiental en los 70s

Algo curioso, algo emocionante, algo de otra época y de otros intereses. Eran los 70s (tiempo de hippismo, contracultura, ecología, cruzadas anti Vietnam), cuando el Gobierno Norteamericano decidió fotografiar “asuntos de interés ambiental y vida cotidiana”, para lo cual contrató casi 70 fotógrafos que recorrieron USA de costa a costa, fotografiando con gran libertad y a veces con un gran sentido artístico, captando rascacielos, minas, basureros, personas, playas, montañas.

Esta es una muestra de ese proyecto, llamado Documerica y preservado por The US National Archive.

Niños jugando en el patio, mientras cerca de allí se emiten poluciones con arsénico y otros residuos, 08/1972. Fotografía por Gene Daniels:
Children Play in Yard of Ruston Home...08/1972

Emisión de residuos debido a quema de baterías desechables para autos, 07/1972. Fotografía por Marc St. Gil:
Burning Discarded Automobile Batteries, 07/1972

Interior de un subway grafiteado, 05/1973. Fotografía por Erik Calonius:
Interior of Graffiti-Marked Subway Car. 05/1973

Rugidos de jets sobre las bicicletas, cerca al aeropuerto de Washington. Poca gente se preocupaba por los daños permanentes a nivel auditivo ocasionados por el ruido de altos decibeles producidos por los aviones. 11/1972. Fotografía por Erik Calonius:
Jet Roars over Bicycle Path near Washington's Nation Airport. Noise-Decibel Level from Aircraft at This Altitude Can Cause Permanent Ear Damage. 11/1972

There Is Some Local Opposition to Stripping the Land in Southeastern Ohio. Most People, However, Are Employed by the Coal Companies and Are Afraid Any Demands for Reform Will Cost Them Their Jobs. 10/1973. Fotografía por Erik Calonius:
There Is Some Local Opposition to Stripping the Land in Southeastern Ohio. Most People, However, Are Employed by the Coal Companies and Are Afraid Any Demands for Reform Will Cost Them Their Jobs. Off Route 800. 10/1973

Escasez de gasolina en Oregon, mayo de 1974. Mientras tanto, la bicicleta surgiía como método alternativo de transporte. 05/1974. Fotografía por David Falconer:
Oregon Still Had Scattered Gasoline Problems in May, 1974. A Downtown Station in Portland Shows a Sign Saying the Day's Allocation Is Sold Out. A Bicycler Uses an Alternate Method of Transportation 05/1974

Granja experimental en el Centro de Investigación de Las Vegas. En la Foto “Big Sam”, con un hueco a través del cual se podía ver su interior, May 1972. Fotografía por Charles O’Rear:
On experimental farm operated by EPA's Las Vegas National Research Center: "Big Sam", steer with "see through" hole in his hide, May 1972

Fotografía ojo de pez sobre el Valle Imperial, 1972. Fotografía por Charles O’Rear:
Fish-eye shot of Imperial Valley, May 1972

Puente Walt Whitman sobre el Rio Delaware, en South Philadelphia, para llegar a los nuevos suburbios de New Jersey, 1973. Fotografía por Dick Swanson:
Walt Whitman Bridge Crosses The Delaware River At South Philadelphia, Leads To New Jersey Suburbs, August 1973

Instalaciones de las compañias Gulf y Arco, 1973. Fotografía por Dick Swanson:
Gulf And Arco Installations, August 1973

  • Posted on June 10, 2011

Marcos López > Vuelo de Cabotaje, 2009

“A mí me gusta acá. Gualeguaychú, Guaminí, Ramona Galarza Me gusta más ir por la ruta del costado que por la autopista. Voy parando, pierdo tiempo, me tomo una cerveza con un salame en un bar de la ruta.

Miro. Me gusta hablar de lo de acá. Universalizar la textura emocional de los recuerdos, las escenas de infancia, mezclarlos con lo que técnicamente se llama color local y sentir, creerme que estoy haciendo una crónica socio-política de la época, aunque esté pensando en el olor de la maestra de primer grado.

La fotografía, finalmente, es una buena herramienta.

Como no me animo a cantar, a lanzar el grito que se transforma en llanto, luego en protesta, en orgasmo, en locura y en muerte tengo que recurrir a las imágenes. Me aguanto depender de la tecnología, cuando en realidad lo que más me gusta es pintar. Pintar al óleo paisajitos con caballete. Me gustaría ser indio. Cabalgar sin montura, robarle la mujer al primer blanco que se me cruce en el camino y luego degollarlo sin que me tiemble el pulso. El salvaje no siente culpa. Y no necesita representantes, críticos, periodistas, buenos modales, página web, club de fans, ni galeristas.

Asumo y reconozco que parte de esa violencia corre por mis venas, aunque trato de disimularla. No creo que sea conveniente largarla del todo. El color también es un simulacro: la sangre, en realidad, es tinta roja, y lo que se ve en las fotos es puesta en escena. No me animo a afrontar la realidad cara a cara. Its too much.

La figura y el fondo son estrategias de composición. Aunque no es tan simple, porque el fondo, además, tiene que decir algo. Es la base. Lo importante. Lo que subyace.

Y en el fondo en mi fondo- hay una constante emocional que tiene que ver con algo trágico. Nadie está preparado para una muerte tan temprana sobre el acero inoxidable de un sanatorio tan precario. Un viaje de estudios de séptimo grado al Túnel Subfluvial donde un ingeniero nos explica que los tubos se alinearon con rayos láser. Un pueblo dividido por una vía. Un hotel alojamiento con nombre de un volcán que hay en las islas Fidji. El olor a desinfectante. Un chiflete de viento frío que se filtra por debajo de la puerta de chapa. El ladrido de los perros en la noche. El miedo. Los espejos en el techo y lo asqueroso de la sobrecama. El camino de tierra. Los chistes del colegio de curas: como hermana no tengo, con la tuya me entretengo. Formosa. La periferia de la periferia. La avenida de circunvalación. La Fiesta de la Cerveza de San Carlos Centro y la fiesta de egresados en la discoteca cinco estrellas del Hotel Mayorazgo: los varones de traje y las chicas con vestido largo y sandalias de corcho con plataforma.

Inmediatamente después, al día siguiente, tomé la decisión de irme.

Salir en busca de America Latina: Santa Fe, Rosario, Retiro, Chile, Atacama y un vuelo de cabotaje desde Tacna a Arequipa. Una lista de espera escrita con birome en una servilleta. El mismo empleado que hace el check in es el que sube las maletas, el ayudante de abordo y el que te recibe en el aeropuerto de llegada.

Pido disculpas si cuento demasiado, pero tengo la certeza de que para no enfermarse hay que dejar salir.

La fotografía es una excusa para exorcizar el dolor. Transformar en poesía la resaca de un tequila de segunda marca. Por eso me gustan los mariachis. Se les paga cuando llegan, cantan poco y se retiran sin saludar. Uno los contrata para que muestren que la alegría es posible. Por lo menos quince minutos. Lo demás ya se sabe. Cuando los grandes se emborrachan, cuando en la mesa hay desperdicios de pollo frito mezclados con pastel de crema, cuando llega la noche del domingo, la fiesta se tiñe de amargura. Siempre”.

Marcos López, Buenos Aires, agosto 2009.

http://www.marcoslopez.com/marcostextos.htm