• Posted on August 08, 2013

Narcis Virgiliu (Blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras)

Este artista se llama Narcis Virgiliu, es un maestro de la luz, lleno de obsesiones y tendencias bizarras, elegantes, imaginativas. Aquí nos acercamos a su obra, conceptualmente poderosa, técnicamente impecable en el manejo de los blancos y negros, en lo pulida de su iluminación. 4 ejemplos:

1. Desnudos: Tomar fotos haciendo poses “sexy” es fácil. Hacer arte con el desnudo femenino es otra cosa. Virgiliu muestra el erotismo de una forma creativa, mezclando realismo y simbolismo, renovadora en la composición, inteligente para generar sorpresa, emoción, belleza.

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

2. El punto de vista de Dios: una obra muy imaginativa creada varios años antes que el famoso proyecto Interiores desde arriba (Fotos como si estuviéramos colgados del techo, un punto de vista diferente. Vale aclararse que en realidad puede ser que el fotógrafo no esté arriba. También – como posibilidad – pudo situar la cámara arriba y ponerla a disparar automáticamente. Su creador se llama Menno Aden).

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

3. Moments of truth: un proyecto sobre el nacimiento, la vida, la muerte. Se llama “Mommy, why?”, una espeluznante serie sobre el aborto, sin criticar el tema legal o religioso, simplemente mostrando los resultados de este acto.

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

4. Otro Momemt of Truth, esta vez llamado “Outside from Inside”, la historia de un parto, la llegada de una vida, en medio de la sangre y los articulos propios de una sala de cirugía… Todo esto con final feliz.

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

Narcis Virgiliu, blanco y negro, iluminación y tendencias bizarras

  • Posted on June 10, 2011

Marcos López > Vuelo de Cabotaje, 2009

“A mí me gusta acá. Gualeguaychú, Guaminí, Ramona Galarza Me gusta más ir por la ruta del costado que por la autopista. Voy parando, pierdo tiempo, me tomo una cerveza con un salame en un bar de la ruta.

Miro. Me gusta hablar de lo de acá. Universalizar la textura emocional de los recuerdos, las escenas de infancia, mezclarlos con lo que técnicamente se llama color local y sentir, creerme que estoy haciendo una crónica socio-política de la época, aunque esté pensando en el olor de la maestra de primer grado.

La fotografía, finalmente, es una buena herramienta.

Como no me animo a cantar, a lanzar el grito que se transforma en llanto, luego en protesta, en orgasmo, en locura y en muerte tengo que recurrir a las imágenes. Me aguanto depender de la tecnología, cuando en realidad lo que más me gusta es pintar. Pintar al óleo paisajitos con caballete. Me gustaría ser indio. Cabalgar sin montura, robarle la mujer al primer blanco que se me cruce en el camino y luego degollarlo sin que me tiemble el pulso. El salvaje no siente culpa. Y no necesita representantes, críticos, periodistas, buenos modales, página web, club de fans, ni galeristas.

Asumo y reconozco que parte de esa violencia corre por mis venas, aunque trato de disimularla. No creo que sea conveniente largarla del todo. El color también es un simulacro: la sangre, en realidad, es tinta roja, y lo que se ve en las fotos es puesta en escena. No me animo a afrontar la realidad cara a cara. Its too much.

La figura y el fondo son estrategias de composición. Aunque no es tan simple, porque el fondo, además, tiene que decir algo. Es la base. Lo importante. Lo que subyace.

Y en el fondo en mi fondo- hay una constante emocional que tiene que ver con algo trágico. Nadie está preparado para una muerte tan temprana sobre el acero inoxidable de un sanatorio tan precario. Un viaje de estudios de séptimo grado al Túnel Subfluvial donde un ingeniero nos explica que los tubos se alinearon con rayos láser. Un pueblo dividido por una vía. Un hotel alojamiento con nombre de un volcán que hay en las islas Fidji. El olor a desinfectante. Un chiflete de viento frío que se filtra por debajo de la puerta de chapa. El ladrido de los perros en la noche. El miedo. Los espejos en el techo y lo asqueroso de la sobrecama. El camino de tierra. Los chistes del colegio de curas: como hermana no tengo, con la tuya me entretengo. Formosa. La periferia de la periferia. La avenida de circunvalación. La Fiesta de la Cerveza de San Carlos Centro y la fiesta de egresados en la discoteca cinco estrellas del Hotel Mayorazgo: los varones de traje y las chicas con vestido largo y sandalias de corcho con plataforma.

Inmediatamente después, al día siguiente, tomé la decisión de irme.

Salir en busca de America Latina: Santa Fe, Rosario, Retiro, Chile, Atacama y un vuelo de cabotaje desde Tacna a Arequipa. Una lista de espera escrita con birome en una servilleta. El mismo empleado que hace el check in es el que sube las maletas, el ayudante de abordo y el que te recibe en el aeropuerto de llegada.

Pido disculpas si cuento demasiado, pero tengo la certeza de que para no enfermarse hay que dejar salir.

La fotografía es una excusa para exorcizar el dolor. Transformar en poesía la resaca de un tequila de segunda marca. Por eso me gustan los mariachis. Se les paga cuando llegan, cantan poco y se retiran sin saludar. Uno los contrata para que muestren que la alegría es posible. Por lo menos quince minutos. Lo demás ya se sabe. Cuando los grandes se emborrachan, cuando en la mesa hay desperdicios de pollo frito mezclados con pastel de crema, cuando llega la noche del domingo, la fiesta se tiñe de amargura. Siempre”.

Marcos López, Buenos Aires, agosto 2009.

http://www.marcoslopez.com/marcostextos.htm