La naturaleza es cruel. Mucho.
Y la humanidad aún más.
Y ambas son hermosas, aunque la humanidad sólo a veces.

“Con sus espuelas vendadas, los gallos pelean en un entrenamiento. Luego lo harán con mortales espuelas de carey, en un combate sanguinario que para algunos es tradición y para otros barbarie”…

Cuerda de entrenamiento: pelea sin espuelas por Alejo Cock

Yo creía que la naturaleza era cruel porque lo había visto en la televisión, pero vivirlo en directo es otra cosa. No tuve que ir de Safari al Serengeti. Aquí no más, en Isla Fuerte, lo viví con un gran amigo, Alejandro Cock, acompañandolo a las peleas de gallos, luego a las fotografías de pájaros, reptiles y peces. Yo no lo sabía pero lo descubrí viviéndolo: La fotografía de naturaleza es exigente y dura (muy dura).

  • Exigente si hablamos de técnica, de equipos requeridos, de teleobjetivos, macros, trípodes, disparadores remotos para que nuestra presencia no interfiera en el comportamiento natural de los animales.
  • Dura si hablamos de mosquitos picándote, de posturas incómodas, de lluvia o frío, de calor terrible mientras esperas el momento perfecto que a veces tarda demasiado…
  • Los equipos especializados nunca sobran. La paciencia mucho menos.
  • Pero más allá de eso, importa el corazón de quién toma las fotos. Qué lo mueve, qué realmente le gusta, qué quiere contar con sus imágenes.

No se trata de hacer fotografías perfectas, científicas, sino de imágenes que reflejen la vida, que como bien lo sabes, es cruel y hermosa.

Postdata 1. Este post busca guiar a quienes deseen participar en el concurso de Fotografía de unicentro Cali.

Postdata 2. Esta fotografía fue publicada en la Revista impresa de National Geographic, octubre de 2010. Nuevamente, felicitaciones a Alejo.