Arepas

Todo comienza desde el día anterior, después de llegar de la plaza para poner a hervir el maíz, descansar un poco y ya en la noche hacer la comida para su familia. A la madrugada, a las 4:00 am, pone la máquina a moler para luego amasar incansablemente. 30 años este ha sido su oficio, el cual hace con una rapidez sorprendente: 20 segundos se demora armando cada arepa. Igual hace bastantes. Cuando tiene unas 120 ya armadas pero aún sin cocinar, con ayuda de su hijo alista el asador que ponen afuera, en la acera de su casa, Cra 47A con Calle 53 en Bello, cerquita de Fatelares, para que a eso de las 5.30 am y con los carbones al rojo, comiencen a llegar los primeros clientes: vecinos, buseros, taxistas y transeúntes desprevenidos atraídos por el aroma de las arepas recién hechas. Fabiola Salazar Molina se llama ella y como tantos otros colombianos va para adelante rebuscándosela cada día, a veces con incertidumbre, siempre con alegría.

Estas fotos hacen parte de la Fotofija y el Detrás de cámaras que hice para MACONDO Projects, en un proyecto que ellos hicieron para Nescafé. En Macondo, gracias a Paola Jiménez Arroyave, Michela Gonzalez RomanRicardo Rodríguez). También a Marcelo Ruiz de Publicis por el apoyo en la dirección de arte, así como a Marcos Tobón Giraldo por la iluminación y la asistencia de fotografía :)



Deja un comentario